Historia Capilla

Capilla «Nuestra Señora del  Perpetuo Socorro» (Polvaredas)

El Perpetuo Socorro es una de las advocaciones de la Madre de Dios más conocidas, especialmente entre los más necesitados y afligidos que anhelan amor y protección. La imagen auténtica es un ícono antiguo que representa a la Virgen de la Pasión y quiere hacer presente el misterio de la redención en Cristo y el de la intercesión de María a favor de sus seguidores. La devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro nació y fue difundida por los Padres Misioneros Redentoristas a quienes S.S. Pío IX entregó el ícono diciéndoles: «Denla a conocer al mundo». Su fiesta se celebra el 27 de junio.

La comunidad de Polvaredas, de raigambre mayoritariamente hispano-italiana, manifestó desde siempre su fe católica. Ya en el inicio poblacional, entre los años 1930/40, se celebraron misas de confirmación en la Estancia «Polvaredas Grandes». También solía oficiarse esporádicamente alguna misa en el Club Pampero o en la Escuela Nº 13.

Se recuerda que en el Año Santo 1950 los Padres Misioneros Redentoristas estuvieron durante quince días en misión dirigida por el Padre Rolando Federico, quedando como testimonio de ello la cruz que reza «Salva tu alma» colocada en la escuela. Allí se realizaban los oficios y las reuniones se hacían en el club.

En noviembre de 1959 al erigirse en Parroquia «Maria, Madre Purísima» a la Capilla de Del Carril, Polvaredas y Blaquier pasaron a la nueva jurisdicción cuyo cura párroco era el Padre Carlos Linguetta.

Meses más tarde el Padre Rolando Federico regresó en una segunda misión después de diez años y fue entonces que impulsó la idea de tener un lugar propio de oración.

El 13 de febrero de 1960 al término de una procesión de antorchas hasta la entrada del pueblo se colocó la cruz que aún hoy está en el boulevard. En ese acto instó a los presentes a formar una comisión Pro Capilla por simple aclamación. Según se recuerda, fueron nominados Humberto Cicaré como presidente y José María Grané vicepresidente, secundados por José B. Regis, Alfredo Bernini, Rodolfo Storti, Jorge Cabrera Marengo, José Bercini, Victor Manzor, Osvaldo Grassi, Pedro Garavento, entre otros.

La década del ´60 fue pródiga en atención  pastoral por el padre Carlos Linguetta. El contacto inmediato con el párroco incentivó a la pronta realización de gestiones por la nueva comisión y a la espontánea colaboración de toda la comunidad para alcanzar su objetivo.

Los Hnos Storti donaron el terreno frente a la plaza y el 22 de junio de 1963, en ceremonia que contó con la presencia de monseñor Manuel Marengo, se colocó la piedra fundamental.

La Comisión Pro Templo fue muy activa. Con el fin de reunir fondos elevó solicitudes a la Municipalidad, otorgándosele entre los años 1960/61 la suma de pesos 65.000 y organizó múltiples beneficios, entre los que se destacan las kermeses por su amplio programa de entretenimientos para las familias.

Con esos primeros fondos en el año 1964 comenzaron los trabajos de construcción de la Capilla que sería puesta bajo la advocación de «Nuestra Señora del Perpetuo Socorro», de quien son fieles devotos los Padres Misioneros Redentoristas.

Dos años más tarde  estando las paredes a la altura de las ventanas, el padre Linguetta quiso celebrar allí la misa de primera comunión y se armó el altar sobre los andamios de los albañiles. En ese recinto sin terminar continuó oficiando algunas misas  al aire libre cuando el tiempo lo permitía, de lo contrario se utilizaba la escuela.

Entre los grandes colaboradores de aquellas primeras horas se recuerdan: el conde Guido Maria Maingard, Jose Bercini, Antonio y Luis Elizagaray; Alidio Fascinetti, Jorge Cabrera Marengo, Alfredo Bernini, el barón Juan D’Aristé, donante del techo y Humberto Cicaré impulsor infatigable de toda la actividad.

En octubre de 1969 falleció el Padre Linguetta, entonces comenzaron a brindar la atención espiritual los sacerdotes de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción.

No hay memoria de una fecha exacta de inauguración de la Capilla, si que estando  ya terminada, en noviembre de 1973 se celebró en ella la boda de la Srta. Maria Elena Cabada con el Dr. Carlos Pereita siendo este el primer casamiento realizado.

A comienzos de la década del ’80, llegaron a Roque Pérez dos sacerdotes españoles, los padres Jesús Artigot y Enrique Martinez, quienes para colaborar con la parroquia de Saladillo se hicieron cargo de atender la feligresía de Del Carril y Polvaredas. Por esos años, como el P. Jesús pasaba en esta desde la mañana el día de la semana que tenía destinado a su atención, se construyó la Casa Parroquial y fue por entonces que las clases de catecismo, que se venían impartiendo desde siempre en la escuela, pasaron a la Capilla.

Es digna de mención la tarea pastoral desarrollada durante más de quince años por el padre Jesús Artigot. Además de las dos misas dominicales al mes, él dedicaba dos miércoles mensuales a estar en Polvaredas. Visitaba los hogares, los establecimientos educativos, supervisaba la catequesis, organizaba encuentros con los niños, etc. y también permanecía en esta durante toda la semana previa a la Fiesta Patronal cumpliendo una amplia labor evangelizadora y de acompañamiento a la comunidad.

Cuando el padre Jesús se trasladó al sur la atención  a Polvaredas continuó desde Roque Pérez, pero alrededor del año 2000 al quedar solo el Párroco padre Fabián Gerez se le hizo prácticamente imposible brindarla asiduamente por la magnitud de las tareas a su cargo y las distancias a recorrer. Por esta razón el Padre Antonio Gradoazo ofreció el servicio sacerdotal de la Parroquia de la Asunción.

Ante la necesidad de contar con un espacio adecuado para la catequesis, charlas y otras actividades, a sugerencia suya prontamente comenzó «La campaña del ladrillo» y gracias a la población de los colaboradores, la Municipalidad de Saladillo, las instituciones, los legisladores, etc. en diciembre de 2003 se inauguró un amplio salón de usos múltiples que completó la infraestructura necesaria.

Desde hace poco tiempo permanece el Santísimo en la capilla y con la institución de la Sra Marta A. Ruiz como Ministro Extraordinario de la Eucaristía, la comunión puede llegar a todos aquellos que por sus dificultades se ven privados de asistir a la santa misa.

Las actividades que actualmente se desarrollan son:

  • Catequesis familiar de iniciación, 1º y 2º año (clase semanal)
  • Catequesis de adultos
  • Misas 2º y 4º domingo del mes
  • Santo rosario, se reza los jueves. Hay cuatro Centros de Oración
  • Grupo de jóvenes. Reuniones periódicas
  • Legión de María. Encuentro semanal y visitas a hogares con la Imagen de la Virgen.
  • Novena de preparación  y fiesta patronal de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
  • Triduos en preparación de distintas celebraciones.
  • Peregrinaciones a pie con motivo de la Fiesta Patronal de capillas vecinas y este año, de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción.
  • Charlas pre bautismales
  • Colecta anual de Cáritas
  • Visitas de misión de las Hermanas Misioneras del Padre  Kolbe
  • Cursos de formación bíblica a cargo de servidores los 2º miércoles de cada mes.
  • Participación de las catequistas y otros fieles en el Seminario Catequístico de la Diócesis
  • Labor de la Ministro Extraordinario de la Eucaristía
  • Celebración de la palabra una vez al mes
  • Distribución domiciliaria semanal de la Eucaristía a enfermos y ancianos
  • Adoración Eucarística

Hay también un grupo de mantenimiento que se ocupa de la conservación y limpieza de la Capilla.

No existe una comisión constituida, si un grupo que se moviliza y trabaja con interés tanto por llevar a cabo la tarea evangelizadora como la que concierne a la cobertura de las necesidades  materiales para brindar un buen servicio apostólico.

Fuente: «Un pueblo, una fe, un pastor. Saladillo, el cristianismo, el Padre Antonio». Publicación de la Comisión Económica de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción. Impresa en enero 2005.